Marco Antonio Cruz es fotógrafo documental, con un impresionante itinerario profesional a lo largo de más 30 años de trabajo en la realización de fotografía de vida cotidiana, historias, reportajes y ensayos en México y el extranjero. Nació en Puebla en 1957, y es coordinador de fotografía de la revista Proceso y editor de la agencia Proceso Foto desde 2006.

Fue galardonado el pasado 26 de mayo con el prestigioso Grande Prize 2009 de Toronto, organizado por la Galería de Arte de Ontario y el Grupo Aeroplan, con el auspicio de la cancillería mexicana.

Fotógrafo fundador (1984) y director (1987-2000) de la agencia de información fotográfica Imagenlatina.

Tutor Académico del Programa Jóvenes Creadores del FONCA 2002-2005.

Fotógrafo fundador del diario La Jornada (1984-1986).

Desde hace más de diez años imparte talleres de fotografía documental en centros de fotografía y universidades de la Ciudad de México y el interior del país.

LIBROS DE SU AUTORÍA
Cafetaleros. Trabajadores indígenas del café en Chiapas, México (1996).
Contra la Pared. Violencia en la Ciudad de México (1993).

EDITOR
De fiesta. Raúl Ortega (2003).

Espejos en plata: Fotoperiodismo morelense (2000).
Fotografía de prensa en México: 40 reporteros gráficos (1992).

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS
Premio Internacional Grange Prize (2009).
Mención Honorífica XI Bienal de Fotografía (2004).
Reconocimiento a la trayectoria periodística Casa del Periodista, A.C. (2002).
Finalista Premio Nuevo Periodismo CEMEX - FNPI.
Ingreso al Sistema Nacional de Creadores de Arte (1999).

 

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La fotografía documental 

 

 de Marco Antonio Cruz

icemetrías: La fotografía no un retrato fiel de la realidad. Es la representación de algo que existe o ha existido, pero no es la realidad.

Marco Antonio Cruz:
No, contrariamente a lo que dices, la fotografía es la representación de la realidad, y no es algo nuevo, no es algo que venga con la foto, yo creo que la interpretación de la realidad viene desde el propio desarrollo del hombre. Hay una gran necesidad del hombre por documentar sus hechos, sus angustias, sus temores y sus rituales, y esto lo podemos encontrar desde las prehistóricas cuevas de Altamira. El desarrollo de la historia del arte en el mundo egipcio, griego, romano, y en todas las culturas posteriores, encontramos la representación del hombre y sus necesidades; antes lo que existía era una especie de interpretación de la realidad por medio del dibujo, la escultura y un montón de materiales, pero justamente con la fotografía por primera vez se documenta fielmente al hombre.

i:
En la historia de la humanidad se puede hablar de un antes y un después de la fotografía. Con su creación se dan los primeros documentos impresos sobre situaciones de la vida del hombre, en todos los sentidos: pueblos, culturas, guerras, enfermedades, y realmente es sorprendente lo que ha sucedido gracias a ella.

MAC:
La fotografía es una de las expresiones más recientes para documentar; tiene menos de 200 años, pero la cantidad de documentos que se han producido con ella es impresionante. Nunca antes la vida del hombre se había documentado tanto como ahora. La fotografía ha alcanzado un nivel tan importante, que incluso el acceso a ella es muy popular; por ejemplo, casi la mayoría de los teléfonos celulares tiene cámara fotográfica, y lo que se captura a diario es impresionante: miles, millones de fotografías.

Yo creo que la fotografía tiene un gran valor, precisamente por lo mismo, el hecho de ver imágenes de gente del siglo XIX realmente es sorprendente. De 1850 a la fecha, es impresionante la cantidad de imágenes fotográficas que se han producido, y su contribución es cultural. Nosotros, al vernos reflejados, aprendemos de nosotros mismos; la fotografía va cambiando conceptos y formas de pensar, revolucionando a la humanidad. La fotografía ha sido permanente en la vida del hombre.

i:
¿Cuál es la situación de la fotografía documental en México? 

MAC:
México es de los pocos países en el mundo que tiene una fuerte tradición documental que viene desde la familia Casasola, a finales del siglo XIX. Es impresionante la cantidad de fotografía documental que hay en México, sobre todo muy ligada al periodismo y a temas sociales, con muchas generaciones de fotógrafos. El resultado actual es que hay una  fotografía de primer nivel que se puede medir; por ejemplo, Graciela Iturbide en este momento esta considerada como una de las  fotógrafas más importantes del  mundo. Creo que eso no es gratuito.

i:
Tu trabajo fue reconocido con el Grange Prize de Canadá, en una votación abierta al público…

 

 

MAC: El Grange Prize es otro termómetro para medir la importancia de la fotografía documental. El hecho de que dos fotógrafos mexicanos estén nominados (Federico Gama es el otro nominado), y que ambos seamos documentalistas, también quiere decir mucho. El premio no lo define un jurado, sino el público: Entraron 50 mil personas a elegir el trabajo fotográfico de cuatro artistas, y una parte muy importante de ellas votó por la fotografía documental.

Para mí es importante el impulso a la fotografía documental, no solamente ahora. Tengo veinte años tratando de impulsarla de diversas maneras; una en talleres, en el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, como tutor del programa de Jóvenes Creadores, y espero que -por el hecho de haber ganado el Grange Prize-, también se fortalezca el ejercicio hacia la fotografía documental, específicamente en lo que respecta a los temas sociales. Hay mucho por hacer en México.


i:
¿Cómo es la formación del fotógrafo documental?

MAC:
En cierta forma gente de mi generación fue muy afortunada, porque aprendimos directamente de fotógrafos en activo, que ahora son considerados como los maestros de la fotografía de prensa en México: Héctor García y Nacho López. 

Nosotros aprendimos muchísimo de ellos. Algo que nos encantaba de Nacho era que trabajaba conceptos, más que foto periodística, y lo que definía a Héctor era el ser un tipo de periodista inquieto e incomodo, el que creaba sus propios espacios cuando se le cerraban las vías para publicar sus trabajos, como fue el caso de Ojo.

La cuestión del aprendizaje ha sido una experiencia gradual. El hecho de hacer trabajos documentales significa un gran esfuerzo. Primero está la tarea del ejercicio del fotoperiodismo; sin embargo, en mi caso siempre hay una tarea adocional: Profundizar en proyectos que a nadie les interesan. No hay espacios para publicación, y aún así es como un motor estar siempre haciendo las cosas, siempre tratando de llegar hasta el fondo de los hechos, y en el inter uno va aprendiendo muchísimo. Por ejemplo, en el desarrollo de mi proyecto sobre la ceguera (Ensayo fotográfico sobre la ceguera en México, 1979-2005), en la medida que fui trabajando todos esos años también fui aprendiendo, no sólo la forma de documentar, sino de mirar.

La investigación en cualquier proyecto es fundamental: Entre mayor nivel de investigación se tenga en un tema, mayor comprensión hay de él, y a su vez mayores herramientas hay para poder traducirlo en imágenes. La tarea más complicada viene después: Es importante trabajar, retratar, documentar e investigar, pero también lo es la salida para esos trabajos. Una de esa salidas es la difusión editorial, las exhibiciones, el compartir experiencias con fotógrafos o con gente proyectando trabajos. 

La difusión de mi trabajo, desde hace algunos años, ha sido a través de Internet. Para mí es la principal plataforma para tener contacto con el público, porque finalmente todos los proyectos deben de tener una salida: Tú no trabajas para que diariamente guardes las mejores fotos en una caja de cartón y por las noches las veas, yo creo que uno trabaja para mostrarlas al público.

i:
También estás consolidando en Internet un proyecto editorial...

MAC: Sí, y no sólo de fotografía, también cuentan con textos y videos, otras plataformas que están a nuestro alcance. El fotógrafo debe de tener una visión muy amplia de las cosas por las posibilidades instrumentales: Es tan importante hacer fotografía análoga como digital; meterte al laboratorio como trabajar con programas de cómputo, aprender de todos estos leguajes -que en ocasiones son muy complicados- para aumentar las posibilidades de mostrar tu trabajo.

i:
¿Cuál es el límite de los proyectos documentales?


MAC:
Siempre he pensado que el principal limite de un fotógrafo o de un proyecto es el mismo fotógrafo. Hay que estar aprendiendo continuamente; si no, vamos a estar limitados. Por otro lado, el público es fundamental: Hay que hacer imágenes que provoquen emociones. La idea es no hacer un trabajo estéril, sino uno con capacidad social real.

A mí no me interesa el arte por el arte. Y ésta es un poco la enseñanza de Nacho López; él decía: Si el arte no tiene un sentido social, se muere con el tiempo. Y es totalmente cierto, lo he comprobado. El arte para galería es el arte para el arte, va destinado a ciertos compradores, a cierto mercado, pero finalmente, después de una década, nadie se acuerda de él. En la fotografía documental no sucede esto, porque la mayoría de los temas son intemporales; en la medida que pasa el tiempo adquieren mucho más valor,  y la tarea es muchísima; creo que la necesidad por documentar situaciones en nuestro país son muchas
.


Si hacemos un análisis de lo que se sucede en este país, el trabajo documental es  necesario y continuo: Lo que sucede con el narcotráfico, por ejemplo, es una problemática impresionante, y hay que documentarla, pero es un tema tan grande que es una labor de muchísimos fotógrafos para poder interpretar lo que está sucediendo, y afortunadamente se está haciendo: Los fotógrafos en los estados, sobre todo en las zonas calientes o en las plazas, lo están documentando, y al mismo tiempo es cada vez más difícil  para ellos, porque también está en riesgo su propia seguridad, pero esa es una de las situaciones  relevantes que exigen estar ahí.

También hay temas que son tan cotidianos que están ahí, pero nosotros no los vemos, y hay que documentarlos. Un ejemplo es lo que sucede con las cuestiones indígena y campesina, el panorama es enorme. Uno sale a los estados y son como canteras: Posibilidades impresionantes para el desarrollo de temas. Lo que se necesita ahora es vida, para poder concluir tan sólo con lo ya hecho, que es por ahora mi preocupación.

i: ¿Cuáles son los proyectos que te preocupan?

MAC: He trabajado en fotografía documental, durante treinta años haciendo una cantidad enorme de proyectos, la mayoría de los cuales no se conocen.  Entonces he ido creando mi plataforma de Internet para irlos publicando.

Hay proyectos que han sido clásicos, como Contra la pared, pero hay muchísimos
temas que nunca he publicado y están en la lista de espera; entonces, lo que necesito es el tiempo para poder hacerlo. Tan importante es fotografiar como lo otro, la parte de la difusión. De nada sirve la fotografía sin una política de difusión. Y en este momento, afortunadamente, existe Internet, que finalmente te brinda las posibilidades de que tú intervengas directamente ese espacio, que publiques tu trabajo tal y como lo quieres. Eso no lo tuvieron ni Héctor ni Nacho en su momento; nosotros sí, y hay que aprovecharlo al máximo.

i: ¿Cuál es la importancia de la fotografía documental?

M
AC: El  hecho de documentar ciertos momentos -algunos trascendentales- dentro de la historia del país, por ejemplo el terremoto de 1985. Éste fue para mí muy complicado de retratar, porque había una angustia colectiva por rescatar a la gente atrapada. Incluso me decían que no tomara fotos y que me pusiera a rescatar, lo que hizo complicado el tomar fotos, pero aun así tuve que hacerlo, y ahora, después de 24 años, son imágenes históricas.

Lo que yo siempre he procurado es ser muy fiel con lo que retrato, ni inventar hechos ni situaciones. Si retrato a un personaje éste debe tener su identidad, su nombre, su edad y a qué se dedica. Que tenga su historia es muy importante; antes -en los años 70-, la gente retrataba y era la imagen y punto.

Cuando hago las fotografías prefiero l
a mayor cantidad de información, pero también prefiero información muy básica, muy escueta, pero que le dé al espectador el contexto de quién era ésta persona y cómo lo tomé en ese momento. La importancia de la fotografía es esa: Después de retratar tanto tiempo, cuando formas un cuerpo de trabajo o varios, la gente ya tiene un reconocimiento hacia tu obra por el valor de las imágenes. Siempre he pensado que cuando uno realiza proyectos documentales con un sentido social, lo más importante es el proyecto, ya no el fotógrafo. En este caso, para mí son mis fotos, no es Marco; Marco es quien hizo esas fotos, pero yo no intento aprovecharme de la situación, siempre he procurado trabajar de una manera discreta para seguir produciendo. En ocasiones me parece que el reconocimiento es como un ancla que te impide seguir trabajando; en mi caso sí prefiero tener cierta distancia, incluso puedo parecer un loco antisocial, porque prefiero seguir en lo mío y no valerme de lo que yo he hecho para obtener otras cosas.

i: Sin embargo, para quien busque fotografía documental tus imágenes son referenciales...

MAC:
Eso es un motivo de orgullo, porque después de dedicarle tantos años a un esfuerzo, cuando los proyectos han surgido por iniciativa
propia nunca ha habido alguien que haya llegado a decirme: Toma este equipo y trabaja, toma estos materiales y hazlo, toma estos boletos y viaja. Mi trabajo ha sido la pasión por hacer las cosas y todo tiene una recompensa: Cuando sucede eso, siento que mi vida no fue tan en balde, que tuvo un sentido. Es como el motor para seguir haciendo cosas, para seguir trabajando, para seguir proponiendo, pienso que esa es la parte importante. Y ahora que el reconocimiento ya no es de México, sino también de otros países, espero canalizar toda esta inquietud en el desarrollo de futuros proyectos, dentro y fuera del país.

Ahora tengo la idea de un proyecto en Canadá sobre las primeras naciones. Es un proyecto enorme, que implica en principio retratar en Canadá, Estados Unidos y la parte norte de México. Es un proyecto que me va a llevar años; la idea es trabajar con audio video, foto e incluso con varios formatos de cámaras: 35, panorámico, estenipeica... Las posibilidades son muchas, pero todo depende de uno. Ha habido momentos en los cuales tú dices:
A nadie le importa lo que yo hago. No importa, hay que seguir haciéndolo; llega un momento en que el propio trabajo tiene su reconocimiento o abre su propio espacio, es el caso del proyecto de la ceguera. Es una constante, hay que estar proponiendo, haciendo; llega un momento que hay una recompensa, cuand
o dices: Finalmente tuvo sentido todo. Ese es mi caso.

i: Tus imágenes se han vuelto icónicas…

MAC:
Sí, y eso está bastante bien. Por ejemplo, mis fotos de la guerra de Chiapas andaban en playeras, en todas partes...

i: La historia gráfica de Chiapas fue conocida por muchos a través de tus imágenes, sin saber que eran de Marco Antonio Cruz...

MAC: La labor allí está. lo más importante no es lo que hiciste, sino lo que viene. En un fotógrafo es lo primordial: Romper con uno mismo, crear una forma de mirar, y esa forma de mirar tiene que avanzar, tienes que hacer nuevas propuestas con la mirada, con conceptos. Eso es la parte complicada: Cómo iniciar un nuevo proyecto y no estar repitiendo siempre la misma fórmula.

Aquí en México es impresionante la fotografía indígena desde principios de siglo. En Canadá no existen documentos, lo que vi fueron unas cuantas fotos de los años 70 y punto. Entonces es un tema que a ellos les interesa que documente, con toda esta visión que tengo de fotografía social.


i:
Cambiará en parte la fotografía documental a partir de este proyecto, al menos  en esta parte de América...

MAC: Seguramente, porque finalmente la fotografía documental hace mucho tiempo que ya no se ve en Canadá. No hay fotógrafos documentalistas, hay uno o dos que se dedican a temas sociales, pero no en cuestiones indígenas, están más dedicados a los trabajadores

El proyecto de Canadá es complejo. Lo que necesito es plantearlo para conseguir apoyos, ya que al ser un proyecto a realizarse fuera del país es más complicado de financiar. No es lo mismo que te plantees un trabajo en México, donde tienes posibilidad de viajar y tienes contacto con los indígenas de tu país. Lo que pretendo hacer en Canadá es trabajar con lo nativo, y en cierta forma aprovechar el impulso del Grange Prize, que me ha dado ya una presencia en ese país. La gente ya conoce mi trabajo y eso me puede abrir puertas para el desarrollo de este proyecto, el cual -por cierto- no les ha interesado hacerlo a los fotógrafos canadienses.

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