Voces contra el Silencio:
El Cine Documental
Independiente
icemetrías: ¿Cuándo decidiste iniciar Voces contra el Silencio?
Christián Calónico: En 1999. Había mil festejos y todo mundo quería hacer algo con respecto al cambio de siglo y milenio, y casi todo tenía que ver con cuestiones muy comerciales, de vender algo, de construir el festejo como una forma de hacer negocio. Entonces platiqué con otras personas, siempre teniendo en mente esa celebración del cambio de milenio, ya que finalmente era una fecha sobre la que todo mundo tenía expectativas.
La intención era hacer un festejo con documentales, porque entonces había pocas ventanas de difusión. Una celebración a propósito del cine documental era buen pretexto para que nos juntáramos los documentalistas de todo el continente y para discutir la forma de hacer una mejor difusión nuestras obras. Ese fue un poco el pretexto; realmente la idea surgió de pronto, yo jamás pensé en verme envuelto en una organización que se dedicara a la difusión del cine documental, y tampoco haciendo festivales.
Así, nuestro festejo consistió en un encuentro -no un festival- para exhibir documentales y al mismo tiempo llevar a cabo un concurso. También se incluyeron actividades académicas y de discusión en torno a lo que tiene que ser el documental y el papel que juega, desde diversas perspectivas.
Lanzamos la convocatoria y empezamos a tocar puertas. La gente respondió a la convocatoria y organizamos el primer Encuentro en el 2000, que se llamó Encuentro Hispanoamericano del Milenio (nombre que ahora me molesta muchísimo), porque tenía que ver con ese cambio de siglo. Lo hicimos en junio de 2000 y acudieron alrededor de 60 documentalistas de México y América Latina. Teníamos la idea de hacer ese primer encuentro y que después otros países fueran las sedes; esperábamos de que los argentinos dijeran “nosotros queremos organizar el segundo”, y luego los colombianos el tercero, pero no fue así.
Hicimos una reunión donde conformamos una red de documentalistas independientes de Hispanoamérica y formamos la Videoteca de Video Documental Iberoamericano… En fin, hicimos varias cosas aprovechando esta presencia importante de documentalistas de otros lados. Sin embargo, nadie se ofreció a hacer el siguiente.
A pesar de lo anterior, el Encuentro resultó muy bueno. Hubo convocatoria y nos dimos cuenta de que sí era necesario un espacio como ése para los documentalistas de América Latina. Dijimos: “Vamos a seguirle, pero cada dos años, para no dedicarnos nada más a esto”… Pero la realidad es que casi estamos de lleno en esto, en las labores de difusión del documental. Finalmente la idea se volvió un compromiso; ahora, cuando termina un festival, siempre digo: “Ahora sí es último… ¡Ahora sí ya!”.
La Red Alternativa de Exhibición de Documentales (RAED), creada por Voces Contra el Silencio. Video Independiente, A.C., tiene los objetivos de promover el género documental de carácter social y buscar la apertura de nuevos foros de exhibición para este tipo de cine.
Por otro lado, la RAED busca acercar directamente a las comunidades y ofrecerles -en sus propios espacios y de manera permanente-, la posibilidad de tener otra manera de ver el mundo, diferente a la de los canales de televisión abierta y la gran mayoría de las salas cinematográficas comerciales.
El proyecto consiste en presentar semanalmente, de manera gratuita, en cada uno de los centros culturales que integran la Red, la misma programación en días y horarios diferidos; eventualmente se pretende invitar a los realizadores a compartir su experiencia con el público, para propiciar un intercambio de opiniones.
i: Son diez años ya…
CC: Pero como que es difícil zafarte de una dinámica que ya traes. Finalmente abriste una ventana y es difícil cerrarla. La difusión del documental ha cambiado radicalmente en estos diez años: hay muchas más ventanas y más apertura, ya se ven documentales hasta en los cines comerciales y hay hasta festivales exclusivos para este género. El IMCINE saca convocatorias especiales para cine documental, y la televisión exhibe una que otra película de este tipo, aún de manera muy restringida, pero lo importante es que ya se abre al documental social, de crítica y de denuncia. Entonces en algo hemos de haber contribuido a que las cosas cambiaran.
Hemos intentado por diferentes medios permanecer con la labor de Voces contra el Silencio. Uno es el mismo festival: Exhibimos muchos documentales, presentando todo lo que nos llega, ya sea dentro o fuera de concurso, lo cual es una característica muy especial de este evento. No hay una comisión de notables que decide cuáles se ven y cuáles no: Partimos del entendido que todos se pueden ver, unos dentro del festival y otros después.
Además, buscamos sedes no sólo en la Ciudad de México, sino también en provincia. Todas nuestras exhibiciones son gratuitas y en centros culturales; éste es el perfil específico que buscamos. No estamos asociados con las grandes cadenas de cine: Trabajamos con centros culturales, porque partimos de que ésto no se debe cobrar.
Formamos la Videoteca Iberoamericana de Cine Documental, que funciona pública y gratuitamente, y esa labor es permanente. La difusión de los documentales a través de la Videoteca ha sido una labor importante: Cada vez es más consultada por académicos, estudiantes, escuelas y festivales de otros países. Ésta es una ventana importante que hemos abierto en México, y el préstamo de los documentales ha crecido vertiginosamente… ¡De todos lados nos piden materiales del acervo!
Otra ventana es Tv UNAM. Desde hace tres años y medio tenemos una espacio ahí, y a la fecha no hemos repetido ninguna película. A pesar de que la señal es restringida (sólo pasa por televisión por cable y Sky), tenemos una hora a la semana, que antes se repetía dos veces más y ahora sólo una.
Lo último que decidimos hacer -porque ya tenemos varios frentes cubiertos en la difusión de los documentales-, es trabajar en una política de exhibición permanente, de creación de públicos, acercando los documentales a las comunidades.
Entonces nace la RAED, una alternativa a los grandes monopolios cinematográficos y televisivos, que busca ser otra opción para que la gente pueda ver algo diferente a lo que le presentan estos grandes monopolios.
La programación está conformada por los documentales que integran la Videoteca Iberoamericana del Cine y Video Documental Independiente, cuyo acervo asciende actualmente a mil 800 títulos, organizados en siete grandes temas: Organización Ciudadana y Movimientos Sociales, Derechos Humanos, Indígenas, Mujeres, e Infancia, Juventud y Tercera Edad.
i: ¿Para qué la labor de Voces contra el Silencio?
El origen y la misión de Voces contra el Silencio, y lo que sigue y seguirá haciendo, es abrir espacios para la difusión del género documental, que en nuestro caso es muy social y muy crítico. El cine documental que nosotros promovemos y difundimos tiene características muy precisas: Se exhibe con la intención de formar un público más crítico, que conozca otras maneras de ver el mundo; entonces, creemos que favorecerá la creación de mejores ciudadanos y de esa forma contribuir a que el mundo sea mejor.